¿Su portón eléctrico no abre, zumba, se devuelve o dejó de responder al control? Reparamos portones eléctricos en Los Andes: motores, placas electrónicas, controles y receptores, fotoceldas, finales de carrera, ruedas, rieles, cremalleras y brazos. Se diagnostica en el lugar y el valor va por escrito antes de reparar.
Las cuatro fallas que más nos piden reparar son el portón que zumba y no abre, el que se devuelve al cerrar, el control que dejó de funcionar y la placa que murió después de una lluvia o una baja de voltaje.

Del control que no responde al portón nuevo a medida. Elija el que calce con lo que le pasa.

Reparación o cambio del motor, según lo que se encuentre en la revisión.

La placa o tarjeta es el cerebro del portón: recibe la orden del control, lee los finales de carrera y las fotoceldas y manda al motor. Se revisa si está quemada por humedad, por una baja de voltaje o por un rayo, y se repara o se cambia.

Controles que dejaron de abrir, que funcionan solo de cerca o que se perdieron: se cambia la pila, se reprograma, se revisa el receptor y se agregan o se borran controles.

El portón que se devuelve al cerrar suele tener las fotoceldas sucias, desalineadas o con una rama cortando el haz.

Una rueda con el rodamiento roto hace un ruido metálico y termina frenando el portón. Se cambia la rueda y se limpia el riel.

Brazos que pierden aceite, que no empujan o que golpean al cerrar.

Automatización de portones corredizos, batientes y de garaje, con el motor elegido por el peso de la hoja, cremallera o brazos, fotoceldas, control y desbloqueo manual, según el uso diario del portón.

Todo parte por un mensaje. No hay formulario ni central telefónica: responde el técnico que va a ir.
Un mensaje con el síntoma y la dirección. Si el portón quedó abierto o no puede sacar el auto, dígalo en ese primer mensaje: se prioriza.
Si es una instalación, se mide la hoja, se pesa o se calcula su peso y se revisa dónde va el motor y de dónde se saca la corriente.
Valor cerrado con lo que incluye y lo que no. La fecha del trabajo se acuerda en el mismo mensaje.
Se prueba el recorrido completo: que abra y cierre parejo, que se detenga en los topes y que se devuelva si algo corta las fotoceldas.
El valor se confirma después de esta revisión, no antes. Es lo que evita cambiar un motor que estaba bueno.
Prueba con el motor desbloqueado: separación de falla eléctrica y mecánica.
Alimentación y protección: alimentación eléctrica del portón.
Finales de carrera: límites de recorrido.
Cremallera y piñón: engrane entre motor y hoja.
Bisagras y brazos: en batientes, bisagras gastadas, hojas descolgadas y brazos que pierden aceite o no empujan parejo.
Ocho problemas concretos, con lo que hacemos en cada uno.
La prueba es desbloquear el motor y empujar la hoja: si corre liviana, la falla está en el motor; si está trabada, el problema es la rueda, el riel o la guía.
Qué hacemos: prueba con el motor desbloqueado, cambio de condensador o reparación del embrague, o corrección de la hoja trabada.
El portón que empieza a cerrar y vuelve a abrir casi siempre tiene las fotoceldas cortadas: sucias, desalineadas por un golpe, con una rama al medio o con un cable suelto. También puede ser la fuerza del motor regulada muy baja.
Qué hacemos: reparación de fotoceldas y ajuste de fuerza.
Los controles se reprograman o se reemplazan por unos compatibles con el receptor.
Qué hacemos: controles funcionando a distancia normal.
En portones de condominio, que corren muchas veces al día, las ruedas se gastan antes y conviene revisarlas en cada mantención.
Qué hacemos: hoja corriendo suave y sin ruido.
Si el portón no abre o no cierra completo, o golpea al llegar, los finales de carrera se movieron o se soltaron. Pueden ser magnéticos (imanes en la cremallera) o de resorte; se regulan con la hoja en su recorrido real.
Qué hacemos: recorrido completo y detención suave.
Con la luz cortada se usa el desbloqueo manual, casi siempre una llave en el motor: se gira, el motor queda libre y la hoja se mueve a mano. Después hay que volver a bloquearlo para que el motor la vuelva a mover.
Qué hacemos: explicación del desbloqueo manual, cambio de batería de respaldo o instalación de una nueva.
Cada línea es una decisión que se toma en la visita, con el portón revisado.
| Qué se evalúa | Se repara | Se cambia |
|---|---|---|
| Motor | Cuando el bobinado está sano y el motor es del tamaño correcto. | Bobinado quemado o motor chico para el peso de la hoja. |
| Placa | Fusible, relé o componente dañado: se repara la tarjeta. | Se reemplaza por una compatible con el motor. |
| Control y receptor | Cuando el receptor funciona. | Receptor dañado por humedad o controles incompatibles. |
| Fotoceldas | Cuando los sensores responden. | Se reemplaza el par; nunca se puentea. |
Cuando la reparación cuesta cerca de un motor nuevo, se recomienda cambiar y se explica el porqué.
Cuatro compromisos concretos. Los demás detalles quedan en el presupuesto escrito.
La mitad de los motores que se cambian estaban buenos: la falla era una rueda trabada o una placa. Por eso se desbloquea el motor y se mueve el portón a mano antes de cotizar.
Repuesto, trabajo y valor en un mensaje. Es lo que evita el «eso no estaba incluido».
Las fotoceldas son las que evitan que el portón aplaste un auto o a una persona. Se dejan funcionando y se prueban delante de usted.
Desde el primer mensaje hasta la prueba final, conversa con la misma persona y con el mismo criterio.
Lo que se revisa y se cambia en cada tipo de portón.
Las marcas se mencionan como referencia de los motores que reparamos. Somos un servicio independiente: no somos el servicio técnico oficial de ninguna de ellas.
Veinte puntos concretos que ahorran quedar con el auto adentro.
Los Andes se atiende entero, con Los Andes centro y El Almendral entre los sectores habituales, y las comunas colindantes de la Región de Valparaíso según la distancia. También llegamos a Calle Larga, Rinconada y San Esteban, que dependen de Los Andes para este tipo de servicio.
En parcelas y sectores rurales indique cómo se llega: se coordina la visita según la distancia.