Hace ruido y no abre
Insistir con el control mientras zumba calienta el bobinado. Conviene cortar y esperar la revisión.
¿Su portón eléctrico no abre, zumba, se devuelve o dejó de responder al control? Reparamos portones eléctricos en Concepción: motores, placas electrónicas, controles y receptores, fotoceldas, finales de carrera, ruedas, rieles, cremalleras y brazos. Se diagnostica en el lugar y el valor va por escrito antes de reparar.
Un portón que quedó abierto o que no deja sacar el auto se prioriza en la agenda. Mientras tanto, el desbloqueo manual permite moverlo a mano: si no sabe usarlo, se le explica por WhatsApp.

Ocho servicios, cada uno para una falla distinta. Cada uno se revisa en el lugar antes de cotizar.

Reparación o cambio del motor, según lo que se encuentre en la revisión.

Placas reparadas o reemplazadas por una compatible con el motor, programadas y probadas.

Controles que dejaron de abrir, que funcionan solo de cerca o que se perdieron: se cambia la pila, se reprograma, se revisa el receptor y se agregan o se borran controles.

El portón que se devuelve al cerrar suele tener las fotoceldas sucias, desalineadas o con una rama cortando el haz.

Una rueda con el rodamiento roto hace un ruido metálico y termina frenando el portón. Se cambia la rueda y se limpia el riel.

Una bisagra gastada deja la hoja descolgada y el brazo forzado. Se reemplaza la bisagra antes de que dañe el brazo.

Portones corredizos y batientes fabricados a medida en fierro, con barrotes, planchas o lamas, pintura anticorrosiva y preparados para motor, con el vano medido antes de fabricar.
Ocho situaciones típicas y qué se hace en cada una. La suya probablemente está en la lista.
Insistir con el control mientras zumba calienta el bobinado. Conviene cortar y esperar la revisión.
Anular las fotoceldas para que cierre es peligroso: son las que evitan que el portón cierre sobre un auto o una persona.
Los controles se reprograman o se reemplazan por unos compatibles con el receptor.
Un portón que se abre solo puede tener un pulsador pegado, un cable de pulsador con humedad que hace contacto, una placa con falla o un control que alguien más tiene programado. Es un problema de seguridad y se revisa pronto.
Una hoja que avanza a saltos desgasta el piñón y la cremallera. Se cambian las ruedas, se endereza o se limpia el riel y se ajusta la cremallera.
Un portón que se pasa del tope y golpea termina doblando el tope, la cremallera o la estructura. Se corrige el final de carrera y se revisa el tope.
Sin promesas grandilocuentes. Estas son las cuatro cosas que sí cumplimos en cada trabajo.
Un portón que zumba y no abre puede tener el condensador malo o una hoja trabada en el riel. Son reparaciones muy distintas y se separan en la revisión.
El presupuesto se manda por escrito antes de empezar y se respeta. Si cambia el alcance, se actualiza por escrito.
Todo motor queda con su desbloqueo manual operativo y se le enseña a usarlo, para que un corte de luz no lo deje encerrado.
Quien responde el WhatsApp es quien coordina la visita y hace el trabajo. Sin operadores ni terceros.
No es una revisión larga: son los puntos que separan una reparación chica de un cambio de motor.
Todo parte por un mensaje. No hay formulario ni central telefónica: responde el técnico que va a ir.
Un mensaje con el síntoma y la dirección. Si el portón quedó abierto o no puede sacar el auto, dígalo en ese primer mensaje: se prioriza.
Se revisa en el lugar, no por teléfono: un portón que no abre puede ser un control sin pila, un condensador o una rueda trabada.
Se entrega por escrito qué se va a hacer y por cuánto. Si al abrir la placa aparece algo distinto, se avisa antes de seguir.
Trabajo probado en el momento. Si algo roza o no frena donde debe, se ajusta antes de irse.
Reparar barato hoy y volver en tres meses tampoco es servicio. Este es el criterio que usamos para decidir.
En la visita se le dice qué corresponde y por qué, y se cotiza eso. Si prefiere la alternativa, se cotiza también.
Lo que se revisa y se cambia en cada tipo de portón.
Las marcas se mencionan como referencia de los motores que reparamos. Somos un servicio independiente: no somos el servicio técnico oficial de ninguna de ellas.
Veinte puntos concretos que ahorran quedar con el auto adentro.
Estos son los servicios con página propia en esta comuna. Elija el que calce con lo que necesita.
Cubrimos todos los sectores de Concepción, incluidos el centro y Barrio Universitario, además de las comunas cercanas de la Región del Biobío. Díganos dónde está y coordinamos. También llegamos a Chiguayante, Hualqui y Florida, que dependen de Concepción para este tipo de servicio. Fuera de la región trabajamos en Santiago, Puente Alto, Maipú y La Florida.
En parcelas y sectores rurales indique cómo se llega: se coordina la visita según la distancia.
Varía según la falla. Cuéntenos qué pasa y le decimos el rango; nada se cobra fuera de lo confirmado.
Por las fotoceldas o por algo que frena el portón. Nunca se anulan: se reparan.
Sí, de la mayoría de las marcas del mercado. Con la marca y el modelo se lleva el repuesto a la primera visita.
Con el desbloqueo. Y con batería de respaldo, si la instala.
Sí. Un control perdido hay que borrarlo del receptor.
Sí, con coordinación previa para no dejar el acceso fuera de servicio en horario punta.
Sí, anual o semestral según el uso.
Sí, toda la comuna.
Por WhatsApp. Si el portón quedó abierto, dígalo y se prioriza.
Se vuelve y se corrige. Por eso se prueba el portón completo antes de irse.
Escríbanos y, si el portón quedó abierto o no puede sacar el auto, dígalo: esos casos se priorizan en la agenda.
Pedir técnico por WhatsAppConcepción, Región del Biobío. Casas, condominios, parcelas y empresas de toda la comuna.
Se coordina por WhatsApp. Un portón que quedó abierto o que no deja salir el auto se prioriza en la agenda.
La comuna completa más las colindantes de la Región del Biobío, según distancia.